5/9/16

LA IDENTIDAD DE DIOS

Juan 4: 16-36

Todos tenemos identidad. Todos tenemos un nombre. De hecho eso es lo que nos distingue de los animales y las plantas (aunque a los animales que viven con el hombre se les suele poner nombre). Cada uno de nosotros tenemos una identidad particular con un nombre y unos apellidos, además de un cuerpo físico y una mente que son específicos en cada ser humano. No hay un ser humano idéntico a otro, ni siquiera los gemelos que se parecen como dos gotas de agua. Cada uno de ellos tiene su propia identidad. 

Paradójicamente, al Ser que nos ha dado la identidad y que tiene nombre sobre todo nombre, y del que emanan todas las especies vivas, se tiene la costumbre de quitarle el nombre y la identidad. Algunos se refieren a Dios como la providencia, la naturaleza, el destino, e incluso la casualidad, que ha querido esta o aquella cosa. Pero Dios tiene nombre. Su nombre es Yahvé, que es Yo Soy el que Soy. La evolución de la mezcla entre Yahvé y Adonai (Señor, en hebreo) ha dado la palabra Jehová. Los judíos no decían el nombre de Dios, porque era una falta de respeto al Altísimo. 

Cuando la gente decide quitarle la identidad de Dios, cree que el hombre es autosuficiente para su existencia y llega a pensar que Dios no existe. Para ellos un mundo mejor es sólo el que se deriva de la buena voluntad de las personas, y rechazan cualquier identidad exterior que no sea una que se pueda ver, palpar y oír. Otros admiten que pueda existir un Dios, pero niegan que esté actuando en el mundo. La Biblia dice que la imagen más certera del Padre es Jesucristo. A través de Él es que podemos identificar en plenitud la identidad de Dios, porque todo es por Él y a través de Él. Todas las cosas le han sido entregadas a Jesucristo en el Cielo y en la Tierra, y en Él tenemos plena comunión con el Padre, por medio del Espíritu Santo, que es Dios actuando en la Tierra.


Al tener clara la identidad de Dios, podemos relacionarnos con Él con plena claridad y trasparencia. Tener a Dios de nuestra parte es lo mejor que nos puede pasar. Los asuntos de los hombres no interesan a Dios. A Él le interesa nuestra salvación, nuestra vida para siempre, ya que Él nos ha dado una identidad. Ten clara la identidad de Dios y te relacionarás mejor con Él.

Un abrazo.

3/9/16

BENDECIDO POR EL SEÑOR - FOR EVER

Así es. Amén. Hay imágenes que valen más que mil palabras. Esta fotografía que me he encontrado merece la pena compartirla. 


2/9/16

PASIÓN POR LA MISIÓN - DIARIO DE MISIONES

En el contexto en el que he crecido, las misiones transculturales no han sido un asunto prioritario con el que yo haya tratado. Ha sido el transcurso del tiempo y sobre todo el hecho de conocer a misioneros de varias nacionalidades, lo que me ha llevado a interesarme por las misiones.

En el mes de Junio de 2016 fui a Guinea Ecuatorial en un viaje misionero. No es el primero que hacía, pero sin duda marca el principio de este diario de misiones que pretende informar, hacer reflexionar y promover las misiones transculturales para los lectores de este blog.

Cuando salí del seminario tenía claro mi llamado a plantar nuevas iglesias en lugar de pastorear una iglesia evangélica tradicional, que era la otra alternativa que me planteaba. Dios me ha puesto el interés por la extensión de su Reino plantando nuevas iglesias, y aunque he sido también pastor en iglesias evangélicas tradicionales, mi esfuerzo principal ha sido y es la plantación de nuevas iglesias. Así que, de alguna manera, siempre he sido un misionero dentro de mi propio país, España, aunque no en mi propia tierra, Madrid.

Con ese nuevo interés por la misiones transculturales es que empiezo esta sección que he llamado "Diario de Misiones". Espero que sus lecturas te puedan desafiar y tomar interés en algo que es totalmente maravilloso. Ya lo verás.

14/3/16

LA VIDA SECULAR

El tipo de vida laico o secular es el que lleva a muchos cristianos a pensar que Dios no interviene en algunas cosas, o que no hay que orar todo el tiempo, porque estamos ocupados en cosas de la vida (1 Tes. 5:17), o que hay cosas que podemos hacer por nuestra cuenta, que no están ni bien ni mal, sino que son cosas seculares ajenas a Dios. 

Esa actitud lleva a los cristianos a tener una vida "secular" muy prolija que conduce a vivir su vida apartados de Dios. Por eso hay muchos cristianos que son inefectivos en su fe, que jamás predican el evangelio a su alrededor, que les da igual su prójimo, que dudan de los hechos milagrosos que están escritos en la Biblia, y que ofrendan a Dios lo que les sobra en lugar de las primicias. 

Si estás en esta situación en alguna medida, puedes pedir perdón a Dios, declarar tu debilidad e ignorancia, y pedirle ayuda, confiando en que te la va a dar. Es fácil, es nacer de nuevo, es ser su discípulo. Vive con Él. 
Un abrazo. 

11/2/16

BENEFICIOS DE LA ORACIÓN

Lucas 18:1-8: “La viuda y el juez injusto”

Sabemos que orar nos trae muchos beneficios, pero a veces nos cuesta mucho, por las circunstancias que nos rodean, por distracción, porque no tenemos ánimo, porque estamos ocupados, y por otras muchas razones. 

Por eso necesitamos FORZARNOS A ORAR, a pesar de lo que nos cuesta. Esto lo podemos conseguir MODIFICANDO NUESTRO ENTORNO, es decir, creando la situación para que nos resulte más fácil orar. Por ejemplo, es como el estudiante que toma café para poder estudiar por la noche, o el deportista que calienta el cuerpo antes de empezar una carrera. Quizá en la oración podemos poner música, meternos en nuestro cuarto, salir a pasear para orar, u otras cosas para CREAR ENTORNO, y poder orar.

Los beneficios que obtenemos de la oración son los siguientes:
  1. Paz: la oración nos quita el estrés y la ansiedad y nos devuelve la paz que aporta la presencia del Espíritu Santo.
  2. Fuerza: en la Biblia se suele llamar “Fortaleza”, y está en muchos versículos. Al que está desanimado y cansado, la oración le aportará a fuerza necesaria para afrontar el día a día:
  3. Amor por las almas: no predicamos el evangelio si no tenemos amor por las almas perdidas. La oración nos aporta el amor por los que se pierden, con el fin de predicarles el evangelio.
  4. Fidelidad: Si oramos, no pecamos. Si está Dios el diablo huye, por eso conseguimos ser fieles a Dios mientras estemos orando.
  5. Solución de problemas: muchas situaciones difíciles por las que pasamos se resuelven por la oración. Cuando no sabemos cómo salir de un problema, nos ponemos a clamar a Dios y Él soluciona nuestros problemas.
  6. Protección: el diablo está al acecho para intentar robarnos, matarnos y que caigamos. Nuestras vidas corren peligro si perdemos el Espíritu. Sabemos que orando el Señor nos protege de todo mal.
  7. Ausencia de conflictos: Si perdemos el Espíritu de oración entramos en conflictos con otras personas. Esto es como consecuencia de haber perdido la paz. Si oramos, estamos preparados a las dificultades de convivencia que se generan en el día a día, y evitaremos los conflictos.
  8. Salud: Jesús se ocupó mucho de la sanidad de las personas. El Señor siempre está con nosotros en situación de enfermedad. Decía un predicador llamado Spurgeon que en ocasiones Dios envía una enfermedad del cuerpo para sanar una enfermedad del alma. Con la oración solucionamos ambas cosas, por la promesa de sanidad. 
El texto de Lucas termina con una pregunta: “Cuando venga el Hijo del  hombre, ¿hallará fe en la tierra?”
Toda oración necesita fe. La fe agradaba a Jesús, y alegra al Padre. Necesitamos fe para orar, y el Señor nos concederá las peticiones de nuestro corazón. 
Un abrazo.





22/7/15

EL SUFRIMIENTO ESTÁ SOBREVALORADO

Todo el mundo sufre. Hablo en términos genéricos. La creación sufre por culpa del pecado. Incluso Dios sufre cuando ve caer a sus hijos. A nadie la gusta el sufrimiento, y a mí tampoco. La gente tiene más miedo al sufrimiento que a la muerte. Sufrir es peor que morir, por eso mucha gente se suicida equivocadamente, intentando evitar el sufrimiento.

Hay que tener una cosa en cuenta. El sufrimiento vende. En nuestra sociedad post tecnológica, mostrar el sufrimiento de la gente es algo que hace ricos a muchos, y da trabajo a otros. Qué curioso que muchos se alimentan del sufrimiento de otros, y de mostrarlo a terceras personas. Libros, películas, documentales y noticias se venden por millones diariamente mostrando sufrimiento de diferentes clases. 

Una de las épocas de mi vida en las que he sufrido algo ha sido en el servicio militar, que yo no quería hacer, pero al que estaba obligado. Fue un sufrimiento en muchos sentidos. Vi a compañeros que quedaron afectados psicológicamente para el resto de sus vidas por culpa de novatadas, maniobras militares agotadoras, drogas y toda clase de vicios. En mi caso, perdí más de un año de estudios y tuve que hacer cosas inútiles (de hecho, al cabo de un tiempo, suprimieron el servicio militar obligatorio), que no quería hacer. ¿Qué queda de aquel sufrimiento? Nada. Ya casi ni me acuerdo. La verdad es que con el tiempo, pienso que no fue tanto, aunque en aquel entonces a mí sí me lo pareció. 

Todo el mundo sufre, pero con el tiempo se relativiza y en muchas ocasiones se justifica para conseguir algo que se desea. Los médicos estudian una dura y difícil carrera durante muchos años, pero dan por buenos esos años de noches sin dormir por las cosas que se aprenden y el título de doctor para poder ejercer. Para mí son un ejemplo. Si algo merece la pena, el sufrimiento o coste que se paga por ello lo damos por bien empleado. En la psicología del hombre se pueden obtener recursos para minimizar el sufrimiento, tanto físico como emocional, de un suceso difícil en la vida. En la medida y capacidad de cada uno hay que desmitificar el sufrimiento de una sociedad efímera y edonista que se echa en brazos del placer como objetivo y fin en sí mismo. Si algo debemos y queremos hacer, no nos echemos atrás por un coste del que ni siquiera nos acordaremos dentro de unos años. 

Un abrazo. 



21/7/15

COMO TENER UNA DOBLE PORCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

En cuanto pasaron, Elías dijo a Eliseo: —Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea arrebatado de tu lado. Eliseo dijo: —Te ruego que me dejes una doble porción de tu espíritu. —Cosa difícil has pedido —le respondió Elías—. Si me ves cuando sea separado de ti, te será concedido; pero si no, no.”
2 Reyes 2:9-10. 

¿Cómo tener una doble porción del Espíritu Santo? La respuesta es sencilla: estar en lugar y el momento adecuados para recibirla. Elías le puso una exigencia a Eliseo para recibir esa doble porción. Tenía que estar siguiendo el plan de Dios sin distracción. Más adelante vemos cómo Eliseo sufrió la tentación de ser distraído por los profetas que le advertían de la pronta ausencia de Elías, pero Eliseo supo aferrarse al plan sin distracción. Eso debemos hacer nosotros. Aferrarnos a Nuestro Señor las veinticuatro horas del día. Así, y sólo así, recibirás esa doble porción del Espíritu Santo de Dios. 

Un abrazo.