14/3/16

LA VIDA SECULAR

El tipo de vida laico o secular es el que lleva a muchos cristianos a pensar que Dios no interviene en algunas cosas, o que no hay que orar todo el tiempo, porque estamos ocupados en cosas de la vida (1 Tes. 5:17), o que hay cosas que podemos hacer por nuestra cuenta, que no están ni bien ni mal, sino que son cosas seculares ajenas a Dios. 

Esa actitud lleva a los cristianos a tener una vida "secular" muy prolija que conduce a vivir su vida apartados de Dios. Por eso hay muchos cristianos que son inefectivos en su fe, que jamás predican el evangelio a su alrededor, que les da igual su prójimo, que dudan de los hechos milagrosos que están escritos en la Biblia, y que ofrendan a Dios lo que les sobra en lugar de las primicias. 

Si estás en esta situación en alguna medida, puedes pedir perdón a Dios, declarar tu debilidad e ignorancia, y pedirle ayuda, confiando en que te la va a dar. Es fácil, es nacer de nuevo, es ser su discípulo. Vive con Él. 
Un abrazo. 

11/2/16

BENEFICIOS DE LA ORACIÓN

Lucas 18:1-8: “La viuda y el juez injusto”

Sabemos que orar nos trae muchos beneficios, pero a veces nos cuesta mucho, por las circunstancias que nos rodean, por distracción, porque no tenemos ánimo, porque estamos ocupados, y por otras muchas razones. 

Por eso necesitamos FORZARNOS A ORAR, a pesar de lo que nos cuesta. Esto lo podemos conseguir MODIFICANDO NUESTRO ENTORNO, es decir, creando la situación para que nos resulte más fácil orar. Por ejemplo, es como el estudiante que toma café para poder estudiar por la noche, o el deportista que calienta el cuerpo antes de empezar una carrera. Quizá en la oración podemos poner música, meternos en nuestro cuarto, salir a pasear para orar, u otras cosas para CREAR ENTORNO, y poder orar.

Los beneficios que obtenemos de la oración son los siguientes:
  1. Paz: la oración nos quita el estrés y la ansiedad y nos devuelve la paz que aporta la presencia del Espíritu Santo.
  2. Fuerza: en la Biblia se suele llamar “Fortaleza”, y está en muchos versículos. Al que está desanimado y cansado, la oración le aportará a fuerza necesaria para afrontar el día a día:
  3. Amor por las almas: no predicamos el evangelio si no tenemos amor por las almas perdidas. La oración nos aporta el amor por los que se pierden, con el fin de predicarles el evangelio.
  4. Fidelidad: Si oramos, no pecamos. Si está Dios el diablo huye, por eso conseguimos ser fieles a Dios mientras estemos orando.
  5. Solución de problemas: muchas situaciones difíciles por las que pasamos se resuelven por la oración. Cuando no sabemos cómo salir de un problema, nos ponemos a clamar a Dios y Él soluciona nuestros problemas.
  6. Protección: el diablo está al acecho para intentar robarnos, matarnos y que caigamos. Nuestras vidas corren peligro si perdemos el Espíritu. Sabemos que orando el Señor nos protege de todo mal.
  7. Ausencia de conflictos: Si perdemos el Espíritu de oración entramos en conflictos con otras personas. Esto es como consecuencia de haber perdido la paz. Si oramos, estamos preparados a las dificultades de convivencia que se generan en el día a día, y evitaremos los conflictos.
  8. Salud: Jesús se ocupó mucho de la sanidad de las personas. El Señor siempre está con nosotros en situación de enfermedad. Decía un predicador llamado Spurgeon que en ocasiones Dios envía una enfermedad del cuerpo para sanar una enfermedad del alma. Con la oración solucionamos ambas cosas, por la promesa de sanidad. 
El texto de Lucas termina con una pregunta: “Cuando venga el Hijo del  hombre, ¿hallará fe en la tierra?”
Toda oración necesita fe. La fe agradaba a Jesús, y alegra al Padre. Necesitamos fe para orar, y el Señor nos concederá las peticiones de nuestro corazón. 
Un abrazo.





22/7/15

EL SUFRIMIENTO ESTÁ SOBREVALORADO

Todo el mundo sufre. Hablo en términos genéricos. La creación sufre por culpa del pecado. Incluso Dios sufre cuando ve caer a sus hijos. A nadie la gusta el sufrimiento, y a mí tampoco. La gente tiene más miedo al sufrimiento que a la muerte. Sufrir es peor que morir, por eso mucha gente se suicida equivocadamente, intentando evitar el sufrimiento.

Hay que tener una cosa en cuenta. El sufrimiento vende. En nuestra sociedad post tecnológica, mostrar el sufrimiento de la gente es algo que hace ricos a muchos, y da trabajo a otros. Qué curioso que muchos se alimentan del sufrimiento de otros, y de mostrarlo a terceras personas. Libros, películas, documentales y noticias se venden por millones diariamente mostrando sufrimiento de diferentes clases. 

Una de las épocas de mi vida en las que he sufrido algo ha sido en el servicio militar, que yo no quería hacer, pero al que estaba obligado. Fue un sufrimiento en muchos sentidos. Vi a compañeros que quedaron afectados psicológicamente para el resto de sus vidas por culpa de novatadas, maniobras militares agotadoras, drogas y toda clase de vicios. En mi caso, perdí más de un año de estudios y tuve que hacer cosas inútiles (de hecho, al cabo de un tiempo, suprimieron el servicio militar obligatorio), que no quería hacer. ¿Qué queda de aquel sufrimiento? Nada. Ya casi ni me acuerdo. La verdad es que con el tiempo, pienso que no fue tanto, aunque en aquel entonces a mí sí me lo pareció. 

Todo el mundo sufre, pero con el tiempo se relativiza y en muchas ocasiones se justifica para conseguir algo que se desea. Los médicos estudian una dura y difícil carrera durante muchos años, pero dan por buenos esos años de noches sin dormir por las cosas que se aprenden y el título de doctor para poder ejercer. Para mí son un ejemplo. Si algo merece la pena, el sufrimiento o coste que se paga por ello lo damos por bien empleado. En la psicología del hombre se pueden obtener recursos para minimizar el sufrimiento, tanto físico como emocional, de un suceso difícil en la vida. En la medida y capacidad de cada uno hay que desmitificar el sufrimiento de una sociedad efímera y edonista que se echa en brazos del placer como objetivo y fin en sí mismo. Si algo debemos y queremos hacer, no nos echemos atrás por un coste del que ni siquiera nos acordaremos dentro de unos años. 

Un abrazo. 



21/7/15

COMO TENER UNA DOBLE PORCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

En cuanto pasaron, Elías dijo a Eliseo: —Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea arrebatado de tu lado. Eliseo dijo: —Te ruego que me dejes una doble porción de tu espíritu. —Cosa difícil has pedido —le respondió Elías—. Si me ves cuando sea separado de ti, te será concedido; pero si no, no.”
2 Reyes 2:9-10. 

¿Cómo tener una doble porción del Espíritu Santo? La respuesta es sencilla: estar en lugar y el momento adecuados para recibirla. Elías le puso una exigencia a Eliseo para recibir esa doble porción. Tenía que estar siguiendo el plan de Dios sin distracción. Más adelante vemos cómo Eliseo sufrió la tentación de ser distraído por los profetas que le advertían de la pronta ausencia de Elías, pero Eliseo supo aferrarse al plan sin distracción. Eso debemos hacer nosotros. Aferrarnos a Nuestro Señor las veinticuatro horas del día. Así, y sólo así, recibirás esa doble porción del Espíritu Santo de Dios. 

Un abrazo. 

20/7/15

¿EN QUÉ PENSABA JESÚS?


Juan 2:3-4
Y faltó vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: —No tienen vino. Jesús le dijo: —¿Qué tiene que ver esto con nosotros, mujer? Aún no ha llegado mi hora.”
¿Que tenía Jesus en la cabeza? Estamos en las Bodas de Caná. Su madre le dice que no tienen vino, y Él responde que aún no ha llegado su hora. Evidentemente se refiere a la hora de su muerte, a la hora en que derrame su sangre, el vino, que por nosotros es tomado en memoria de Él. Nos damos cuenta de que Jesús estaba pensando en que no tenían el vino, la sangre, el sacrificio que redime de sus pecados. No tenían el perdón de Dios, porque aún Jesús no había muerto por ellos. Jesús estaba pensando en la salvación de los que había en el banquete, que era lo verdaderamente importante. En esto Jesús fue un ejemplo maravilloso para nosotros, pero hay que darse cuenta de ello. Jesús se preocupaba por la salvación de la gente con la que estaba, algo de lo que nosotros también debemos preocuparnos. Preocúpate de tu salvación, y de la salvación de la gente que te rodea.

Un abrazo.

6/7/15

AMOR FUERTE COMO LA MUERTE

"Fuerte como la muerte es el amor…” Cantares 8:6.
El problema de muchos millones de personas es que dicen que son cristianos, pero viven como si no lo fueran. Van de vez en cuando a la iglesia, y hacen caso la Biblia en unas cosas, en otras no. El resultado es un cristianismo aguado. Esto ocurre en muchas facetas de la vida. Hoy nadie se compromete con nadie, y así ninguna sociedad dura para toda la vida: ni las sociedades empresariales, ni los trabajos, ni las amistades, y a veces ni los países. Esto es una prueba de la falta de amor, porque el amor es todo lo contrario: el amor permanece, el amor defiende, el amor discute, porque las cosas le importan, los que no discuten es porque no les importa nada. El verdadero Amor es Fuerte hasta la Muerte, porque todo lo sufre, todo lo espera, todo lo soporta. Pero, SI UNO QUIERE CONSEGUIR ALGO EN VIDA NECESITA AMOR. Todo lo que merece la pena requiere un esfuerzo, y no hay nada que haga esforzarse más que el amor. 
Por eso, EN EL EVANGELIO, ES NECESARIO EL AMOR. Si no hay un amor fuerte hasta la muerte, el evangelio no prospera. En el norte de Europa se están cerrando iglesias, y la gente está dejando de ir. La gente empezó a ir a otros sitios los domingos, y a disfrutar de otras cosas en la vida.
Entonces, ¿Cómo es el verdadero amor? Es fuerte hasta la muerte, como un sello, una marca, unas brasas, unas llamas que las aguas no pueden apagar, ni el dinero puede comprar. Nuestro amor debe ser para Dios y amarle sobre todas las cosas. Decide amar a Dios sobre todas las cosas, y tendrás la VIDA.

—Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente y a tu prójimo como a ti mismo. Le dijo:—Bien has respondido; haz esto y vivirás”. Marcos 10:27-28.

26/5/15

LA INDIFERENCIA

Puede que la indiferencia sea el peor castigo. Empiezo a escribir esto a raíz de ver un reportaje sobre la organización terrorista ETA que veo en la televisión, y veo cómo en los primeros años de actividad de la banda, las víctimas de ETA eran tratadas con indiferencia y silencio. Las víctimas eran olvidadas y abandonadas. Era como una segunda muerte. Su tristeza y miedo las hacía aceptar su situación, si es que quedaban vivos. Fueron ignoradas por todos. 

En los países del tercer mundo hay carencias de muchos tipos, como hambre, enfermedades y falta de recursos, y la respuesta del primer mundo es la indiferencia. Es el peor castigo, porque implica una actitud de no existencia a la raza humana, quedando relegadas tales personas a la inexistencia social, familiar y laboral, que es lo contrario a la primera esencia del ser, que es la existencia. Esto se hace también con las muchas personas pobres que viven en el primer mundo, se les trata con indiferencia, como si no existieran. También recuerdo, por último, la actitud del sacerdote y el levita frente al buen samaritano que fue movido a misericordia y cuidó del hombre que estaba medio muerto. Este suceso o parábola lo cuenta Jesús en relación a obtener la vida eterna, dando cuenta de la importancia de este asunto (Lucas 10:25-37).

Cada vez que tratamos a alguien con indiferencia, le estamos negando el derecho de la existencia en nuestro entorno. ¿Quiénes somos nosotros para negarle la existencia a alguien, aunque sea de forma virtual? Cuando somos indiferentes ante el que está a nuestro lado, deja de existir para nosotros, le estamos causando la muerte virtual con respecto a nosotros. Ignorar a alguien es la nueva forma de matar, de acabar con alguien. Antes se mataba con facilidad, ahora se ignora a alguien con la misma facilidad. Es el nuevo asesinato social. La indiferencia y el castigo puede ser mayor que la propia muerte física, porque se aboca a la víctima a sufrir soledad, abandono, escasez y, lo más importante, el amor de sus semejantes, que es lo que nos debemos unos a otros. Amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismo, y antes a Dios, sobre todas las cosas. 

Un abrazo.