20/11/12

¿DE DONDE VIENE LA SABIDURÍA?

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos. Su loor permanece para siempre. Salmo 111.10.

5/11/12

LA NECESIDAD DE LA PRESENCIA DE DIOS

Dios sabe mejor que nadie lo que necesitamos, y todo lo que hace es para nuestro bien. Si supiéramos cuánto nos ama, siempre estaríamos listos para recibir por igual e indistintamente de su mano lo dulce y lo amargo ¡Todo lo que viene de Él nos agrada!
Las aflicciones más acuciantes parecen intolerables cuando las vemos con la luz equivocada. Cuando vemos nuestras aflicciones viniendo en la mano de Dios, cuando sabemos que es nuestro Padre amante que nos humilla y nos aflige; nuestros sufrimientos pierden su amargura, y llegan a ser hasta factores de consolación. Que toda nuestra ocupación sea conocer a Dios. Mientras más uno le conoce, más desea conocerle.
El conocimiento es comúnmente la medida del amor. Mientras más profundo y extenso sea nuestro conocimiento, mayor será nuestro amor. Si nuestro amor a Dios fuera grande le amaríamos igualmente en los dolores y en los placeres. No nos distraigamos buscando o amando a Dios por algunos favores (no importa cuán elevado sean) que nos ha hecho o pueda hacernos. Tales favores, aunque sean muy grandes, no pueden acercarnos a Dios como la fe lo hace en un simple acto. Busquemos a Dios frecuentemente por fe. Él está dentro de nosotros. No le busquemos en otro lugar. ¿No somos desconsiderados y somos dignos de reprensión, si le dejamos solo, para ocuparnos de insignificancias que no le agradan y quizás le ofenden? Debemos temer que estas insignificancias algún día nos costarán caro. Comencemos a dedicarnos a Él con toda seriedad. Arrojemos a un lado todo lo que hay en nuestro corazón. Sólo Él debe poseerlo por completo. Supliquemos este favor de Él. Si hacemos lo que podemos de nuestra parte, pronto veremos que se produce en nosotros ese cambio al que aspiramos.

La Práctica de la Presencia de Dios, Carta nº 15 - Nicolás Herman

15/10/12

MIRANDO HACIA ARRIBA


"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra." (Colosenses 3:1-2)
Los asuntos diarios nos pueden absorber de tal forma que perdamos la perspectiva correcta de lo que Dios quiere de nosotros. A veces estamos demasiado metidos en los quehaceres diarios y vamos ganando estrés hasta que se convierte en ansiedad, y llega un momento en el que no podemos más.

Por otro lado, también hay personas que nos afectan en nuestra vida, y nos aportan tensión constante hasta robarnos la paz y la felicidad.
Creo que es hora de poner tus ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el que tiene todo el poder en el cielo y en la tierra, el que te va a aportar la paz que tu alma necesita.
Es el momento de elevar nuestro pensamiento a Dios, en el nombre de Jesús, para adorarle, para buscarle y poner en Él tu confianza ahora mismo. Dios quiere lo mejor para ti y te dará justo lo que necesitas. Después pídele con fe y Él te escuchará. Un abrazo. 

13/10/12

SALIENDO DE LA CUEVA

Todos pasamos por malos momentos. A veces el mundo se nos cae encima y pensamos que puede haber llegado nuestro final. En ocasiones la mente humana se derrumba tanto que da la impresión que el mundo se ha acabado. Los momentos dificiles en la vida están ahí, y nadie escapa de ellos.
Pero llega un momento cuando las cosas empiezan a cambiar, cuando las oraciones empiezan a verse contestadas, cuando parece que Dios ha decidido dar la respuesta afirmativa que estábamos esperando. Es el momento de la bendición.
Querido hermano, si estás pasando por un momento de dificultad, piensa que la respuesta maravillosa de Dios no está lejos. que Él va a dar salida a los problemas, porque es un Dios bueno, que piensa en sus hijos. No desesperes que Dios está ahi. La salida de la cueva está cerca.

11/9/12

SIN MIEDO A ÁFRICA


Las dos horas que estuve en Ceuta con Loli no cuentan para decir que he estado en África. Fui con mucha ilusión a Tailandia, Estados Unidos, Cuba, Alemania, Suiza, Inglaterra, Francia y Holanda, pero nunca me atreví a visitar la exuberancia de África Central o del Sur ¿Por qué? Como a muchos, me asustaba un poco lo que veía por televisión. Antes del viaje a Tailandia mi suegra me dijo que no perdiera de vista ni un minuto a mi mujer. Con una sencilla regla de tres supuse que tardaría bastante en pisar África. Los magníficos documentales de La 2 (TVE) no ayudan para ir allí, si no eres de los que cazan elefantes o algo parecido. Me encanta ver leones, guepardos cazando gacelas, cocodrilos, rinocerontes y jirafas, pero sólo por la tele. ¡Oiga usted, cada uno en su continente, (pensaba yo, igual que millones de europeos).
Pero, como muchos españoles, también pienso que de alguna forma estamos en deuda con el tercer mundo por pertenecer a la octava (hoy ya duodécima) potencia industrial y económica del mundo. Creo que la brusca descolonización europea en África tampoco ayudó demasiado para su estado actual. El sentimiento está ahí. Todos conocemos a alguien que es miembro o colabora con organizaciones de ayuda al tercer mundo (puede que nosotros mismos) o haya adoptado niños africanos. Con mayor motivo el cristiano comprometido tiene el deseo de ayudar de alguna forma a alguien de un continente necesitado como África.
¿Y qué hay del evangelio? ¿Cómo creerán si no hay quien les predique? La necesidad del evangelio es aún mayor. Los obreros aún son muy pocos. Los 161 millones de habitantes de Nigeria asustan comparados con los 46 millones de españoles. ¡Cáspita, podrían conquistarnos si hubiera bastantes pateras! ;) No es que la mies sea mucha, es que es inmensa. Sin embargo, el evangelio está creciendo muy rápidamente. Tengo la tentación de hacer un estudio económico de lo que "cuesta" un convertido en España y uno en África, pero ya conozco el resultado.
Llegados a este punto, hay cristianos comprometidos con el evangelio que se preguntan ¿Qué hago aquí en España? ¿Por qué no estoy en África? Independientemente de que no todos puedan ir, me llama la atención personas como Marta Nombela, procedente de Albacete que está un año de voluntaria en Guinea Ecuatorial. O los pastores Julio y Dámaris que pasaron de Badajoz a Malabo de una tacada, por poner otro ejemplo. Para ellos África es la Tierra Prometida en la que desarrollan un ministerio eficaz al que Dios les ha llamado, como llama a otros muchos que les da miedo África.
Sí, el miedo. Pero miedo por ignorancia. Los que han estado recientemente en Guinea Ecuatorial o Camerún dicen que hay mucho desconocimiento con respecto al estilo de vida. En las ciudades se vive como en las nuestras, con los comercios, la educación y la sanidad en niveles suficientes como para llevar una vida normal, con la lógica brecha cultural. El nivel de vida de las ciudades no parece que sea diferente a las de La Habana, El Ejido o Ceuta. Muchísimo peor se vive en Valdemingomez, barrio de Madrid, en el que muchos madrileños no han estado nunca, donde parece que no haya "piedra sobre piedra". ¿A quién interesa el miedo? ¿Quien se beneficia cuando se ignora a África?
Es hora de desmitologizar África, de acabar con la ignorancia y la indiferencia, de perder el miedo, de trabajar en la cohesión, de tener en cuenta de que si ayudas al necesitado te ayudas a ti mismo, de mostrar que nuestra fe no es muerta, de que queremos agradar a Dios, es hora de confiar en lo que no se ha visto todavía, es hora de vivir "sin miedo a África."

12/7/12

TENIENDO A DIOS EN TU CORAZÓN

“Señor, te necesito”. Estas son las palabras que un cristiano fiel diría a Dios en cualquier momento de dificultad. Pero en muchas ocasiones, los cristianos buscan a Dios como último recurso y no como primero. Este es un problema para el hombre, porque pone a Dios en último lugar, en lugar del primero.

Cuando nos entregamos a Dios decimos que Jesús pasa a ser el Señor de nuestra vida. Ser Señor significa que a partir de entonces es Él quien manda en nosotros, y ya no mandamos nosotros en nuestra vida. Nosotros entonces tenemos un conflicto interior al tener que elegir constantemente entre lo que nosotros deseamos y lo que el Espíritu, que habita dentro de nosotros, desea, que es la voluntad de Dios.

Voy a poner un ejemplo sencillo. Cuando un hombre es ofendido por otro tiene la posibilidad de perdonarle o de vengarse. Lo que le pide el cuerpo es vengarse, lo que le pide el Espíritu Santo es perdonarle. Si muestra sabiduría y sabe reprimirse, entonces podrá hacer la voluntad de Dios que es perdonarle.

Todos en la vida tenemos constantemente situaciones como esta. Nos vemos obligados a tomar decisiones constantemente que marcan la diferencia entre nuestra voluntad y la voluntad de Dios ¿Cómo podremos tomar siempre la mejor decisión?

1.       TOMAR A DIOS EN SERIO
Siempre intento respetar las decisiones de la gente cuando prefiere dejar a un lado a Dios y actuar de forma que parece más práctica o más “útil” para un determinado momento. Se suele decir algo así como “es que no había más remedio”. Siempre hay que respetar la dignidad y las decisiones de otros, aunque tomen decisiones ruinosas para su vida. Una decisión basada en la Palabra de Dios puede incluso traer llanto al principio, pero la recompensa siempre va a ser infinitamente mejor a la larga, y en muchas ocasiones también “a la corta”. El beneficio espiritual merece mucho más la pena que el éxito rápido.

Un buen ejemplo puede ser a la hora de hablar. A veces cuesta mucho decir una verdad que nos perjudica. Dicen que una mentira “a tiempo” te puede sacar de un aprieto. Una verdad a medias puede “librarte” de un mal trago, pero al final lo pagarás mucho más caro, entre otras cosas porque “se coge antes a un mentiroso que a un cojo”.

Sirva como ejemplo para comprobar que la importancia de tomarse en serio a Dios es realmente fundamental para la vida del cristiano. Un cristiano comprometido con la Palabra de Dios, con Jesús, siempre va a tener mejores resultados a la larga que el que busca el alivio rápido. Nunca hay que perder el empuje del compromiso con el Señor para guiar nuestra vida y todas nuestras decisiones.

2.      VIVIR EN PLENITUD
Vivir a Dios en plenitud es realmente una vida diferente. El cristianismo “light” o cristianismo a medias se pierde las promesas de Dios. Vivir en el Espíritu es una experiencia refrescante y renovadora que te mantiene fuerte hasta en la vejez. Vivir en el Espíritu da valor y sabiduría en esta vida para tratar con todo el mundo. Vivir en Plenitud con Dios es experimentar las promesas y bendiciones de Dios diariamente y… si quieres tener una experiencia realmente motivadora y refrescante prepárate para una vida plagada de bendiciones de parte del Señor que se van a hacer realidad por medio de la fe en el Señor Jesús. Una vida guiada por Espíritu siempre va a tener muchas más recompensas y bendiciones que el que no se quiere comprometer con nada. El mejor consejo que puedo dar es que te rindas a la voluntad de Dios para tu vida y experimentes sus bendiciones en Plenitud para que tengas una vida realmente agradecida y cargada de buenas experiencias por las que darás gracias a Dios eternamente.

3.      PERMANECER EN DIOS



La vida en Plenitud con Dios requiere permanecer en Él a lo largo del tiempo. Juan 15:7-10 dice: “7Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho. 8En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.” La palabra clave en este texto es permanecer. No puedes entrar y salir de la presencia de Dios como el que entra a una tienda compra el pan y después se marcha hasta que se le acabe el pan. Lo que quiere más bien Dios es que vivas en la panadería y que tú mismo hagas el pan del que puedes comer e incluso puedas dar a los demás. Sigamos con la metáfora del pan y digamos que Dios busca “panaderos” que coman del “pan de vida” y repartan también a otros. La clave es permanecer.

11/7/12

LA PAZ DEL QUE COMPARTE


¿Qué es triunfar? Un buen acuerdo puede ser un gran triunfo, que encima va acompañado de una paz duradera. Es mejor un buen acuerdo a un gran logro que despierte las envidias de otros muchos. Créeme, he pasado por ello. Es más útil perder una batalla y ganar un amigo, que arrasar y quedarte solo. El que obtiene una paz duradera es el verdadero triunfador porque consigue que ganen todos y se unan las fuerzas para un objetivo común. Esto conlleva sacrificios, pero siempre da buenos resultados. En última estancia se puede interpretar como un favor que haces a alguien, y el tiempo hará que te sea devuelto, muchas veces sin pedirlo. Dice Lucas 16:9: “Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas”. Es un claro llamado a compartir lo que tenemos, a sobrellevad las cargas de otros, a ayudar al que está en situación de emergencia. “Fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos” (3 Juan 5). Tu corazón se llena y la paz te embarga cuando has hecho algo de esto.

Recuerda que, en el Reino de Dios, perder es ganar y ganar es perder. Los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos. Dice Marcos 8:35: “Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará”. Así que no te canses de sembrar buenas semillas de bondad y paz, que Dios te las devolverá mucho más de lo que tenías en este mundo y en el venidero. La Biblia es bien clara: “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir” (Lucas 6:38).

Dios llena el corazón del que hace favores sin esperar nada a cambio. Dice Proverbios 19:17 que dar a un pobre es prestar a Dios. Será Él quien te lo devuelva con muchos intereses, no  sólo en bienes sino en paz, en reconciliación, en sabiduría y confianza. No se trata de hacer estas cosas para obtener nada a cambio, sino por la necesidad del otro. De eso se trata. Bienaventurado el hombre que hace las cosas por ayudar a los demás. En su momento, Dios se acordará de él.




8/6/12

ROMPIENDO COMPROMISOS


Si nuestro compromiso con Dios no es total, es porque tenemos compromisos con el mundo. Es incompatible comprometerse con el Señor, si no deshacemos los compromisos con el mundo.

La gente suele aceptar el mensaje de Dios, pero sólo en algunos aspectos de su vida, en otros no. Donde es mas difícil que funcione nuestro compromiso con Dios, es en nuestra vida intima, ya que es ahí donde tenemos nuestros compromisos mas fuertes. Mucha gente no esta dispuesta a entregarle a Dios su vida, por sus compromisos íntimos con el mundo.

Me refiero, por ejemplo, a la forma de gastar el dinero, la forma de pensar, la forma en que somos conocidos por nuestros vecinos,... Eso es algo muy difícil de cambiar, porque afecta a nuestra intimidad. Son compromisos no escritos con el mundo que afectan a nuestro compromiso con Dios. Pero son incompatibles.
Para una persona que lo ha perdido todo en la vida, que no tiene compromisos con el mundo, no es tan difícil entregarse a Dios. Pero la gente con posición social no quiere comprometerse con Dios, porque tiene demasiados compromisos con el mundo, que supuestamente le benefician.

Por eso Jesus le dijo al joven rico: "vende todo lo que tienes y dalo a los pobres", porque su compromiso con sus posesiones era demasiado grande, e interrumpía su compromiso con Dios. El no estuvo dispuesto a romper su compromiso con sus riquezas, porque su corazón estaba con ellas.

¿Cuáles son tus compromisos con el mundo? La Biblia dice que no hay ningún compromiso con el mundo, que deba anteponerse al compromiso con Dios, ni siquiera unos hijos, un esposo, una esposa, una casa, unas posesiones, una ciudad, un país, unas ideas,... Nada se debe anteponer al compromiso con Dios.

Así que, tu compromiso con Dios nunca va a funcionar si no rompes tus compromisos con el mundo.
Ahora bien, si el compromiso con el mundo no rompe tu compromiso con Dios, puedes seguir con ese compromiso.

El apóstol Pablo dice: si alguno tiene una mujer que no es creyente y ella consiente, que no se separe. Si, por ejemplo, el trabajo que tienes obstaculiza tu compromiso con Dios, debes dejarlo. Si tu oficio es robar, tienes que dejarlo. Pero si tienes un trabajo que no interrumpe tu relación con Dios, sigue con él. Trabajar es bueno.

Un compromiso con el mundo que sea mas importante que sea con tu compromiso con Dios, es un ídolo. Recuerda el primer y segundo mandamiento: "no tendrás dioses ajenos delante de mí, no te harás imagen de ellos, no los adorarás", o sea, no antepongas esos compro osos con el mundo, a tu compromiso con Dios.





28/4/12

3 PASOS PARA LA VICTORIA


Hoy en día se hace apología de la victoria por las películas que nos llegan de Hollywood. Pero, ¿Cuál es la verdadera victoria? ¿Tuvo Jesús una victoria en la cruz? Dice Juan 16:33: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" La verdadera victoria es cumplir el plan de Dios. ¿Como se consigue esto?

1. POR LA SUMISIÓN


Lo primero para obtener una victoria es estar sometido a Dios. Significa amar a Dios sobre todas las cosas. Con la sumisión se desata el poder de Dios. Dios se manifiesta si estamos unidos a Él. Dice Juan 15:5: "Yo soy la vid, vosotros las ramas de la vid. El que permanece en mí y yo en él este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer".
El fruto es amor, alegría y justicia en el Espíritu. Unido al Señor es que tendrás estas cosas. Para permanecer en Él tenemos que estar sometidos a Él  en Espíritu y Verdad. Se trata de someterse al Señor no de forma ritual, sino de corazón.

2. POR LA ADORACIÓN 


¿Quieres ser un verdadero adorador de Dios? Hay cristianos fariseos que adoran a Dios de palabra, pero su corazón está lejos de Dios. Son los primeros que deberían obedecer a Dios y lo único que hacen es lo que les apetece. Son cristianos de nombre, pero no de corazón. Sufren porque su vida se les ha ido de las manos y no disfrutan de las bendiciones de Dios.  Eso es porque han puesto primero su vida a la voluntad de Dios. Sus decisiones económicas, laborales, académicas y las pequeñas decisiones no las toman en función de la voluntad de Dios sino de su propia conveniencia. Estos atacan a los verdaderos adoradores, pero la debilidad de los cristianos fariseos es que los calmas con el dinero. Si el bolsillo les va bien, te dejan tranquilo. Dice Lucas 16:9: "Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas".
Ser un verdadero adorador es tomar la adoración como una prioridad, es adorar a Dios por encima de todas las cosas, es rendirse a Él a pesar de cualquier cosa. La adoración es el segundo paso para la victoria en la vida.

3. POR LA FE

 

Hay que tener en cuenta, que la victoria final se dará cuando estemos en los cielos. Cuando llegue el final de los tiempos los justos irán al cielo, y los malvados irán al lago de fuego y azufre. Así que no esperes una victoria en este mundo, sino una victoria en la eternidad. Dijo Jesús en Juan 18:36: "Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí".
Así que tienes que saber que nuestra victoria es la victoria final en los cielos, no en la tierra. Recuerda que Jesús no fue coronado rey por Israel, sino crucificado. Luego resucitó para los discípulos, y hasta 500 personas lo vieron resucitado, pero no todos. Puede parecer que pierdes un batalla en este mundo, pero es que la victoria final no nos espera en este mundo, sino en los cielos eternamente. Somos salvos por fe, y somos victoriosos por fe, porque nuestra victoria final está en la vida eterna.
Supuestamente Jesús perdió una batalla muriendo en una cruz, pero ganó la guerra espiritual porque muchos hemos llegado a conocerle porque no se aferró a sus privilegios, sino que murió en la cruz.
Voy a decirte una cosa y aquí viene el centro de lo que estoy diciendo: no temas sacrificar tu vida, tus estudios, tu trabajo, tu casa, tu dinero, tu profesión y tu familia por la obra de Dios, porque si miras por estas cosas no podrás ver la voluntad de Dios.  ¿Acaso no dice Mateo 10:37-39: "El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; 38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.  39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará"? Por eso te digo que el que pierda gana, y el que gana, pierde.

 CONCLUSIÓN


Yo quiero que tengas esta vida entregada que tuvo Jesús, esta vida que tuvieron los discípulos. Es la Vida eterna, es la vida en el Espíritu, es el camino correcto, es lo mejor que te puede pasar.
No intentes ganar, ni vengarte. Deja que los incrédulos se preocupen por estas cosas, pero tú no te preocupes por ellas. Preocúpate de lo verdaderamente importante que es hacer la voluntad de Dios. Los incrédulos se preocupan por su mantenimiento, por su dinero, por sus costumbres,... Pero los hijos de Dios nos preocupa os por seguirle a Él, por seguir su voluntad, por adorarle de corazón. No lo dudes, y decídete a seguir el Camino de la Salvación.

22/3/12

VUELA MAS ALTO


Nunca me han gustado las peleas entre pobres. Me parecen absolutamente injustas. ¿Por qué pelearse por un trozo de pan, cuando hay de sobra para muchos? No tiene sentido.

En realidad, toda pelea entre seres humanos es un poco pelea entre pobres. Hemos venido a este mundo sin nada, y sin nada nos marcharemos de él. Las peleas por cosas materiales no son bien vistas a los ojos de nuestro Señor. El dijo que era mejor poner la otra mejilla. No sirve enfadarse por algo que ni siquiera es nuestro.

De todas formas esto es muy fácil de decir y muy difícil de hacer. A menudo escribo versículos en twitter sobre amar al hermano y muchos me responden: "Es tan difícil..."
¿Qué haremos entonces cuando nos están agrediendo de cualquier forma humana y sabemos que no debemos responder con otra agresión mayor? Ahí va mi propuesta: VOLAR MAS ALTO.

Esto no es fácil de explicar. El Señor Jesús tuvo que soportar muchas afrentas de los judíos, y muchas preguntas rebuscadas incluso de sus discípulos. Pero Él estaba en un nivel superior de respuesta que frecuentemente la gente no entendía. Ocurrió con Nicodemo en Juan 3. Jesús le hablaba del Nuevo Nacimiento y Nicodemo no entendía nada. Preguntaba: ¿Cómo puede un hombre volver a entrar en el vientre de su madre? Ocurrió con la mujer samaritana, con María justo antes de la resurrección de Lázaro, con los discípulos antes de la multiplicación de los panes y los peces, y con todos cuando Jesús hablaba de su resurrección.

Jesús estaba "en su mundo" en comunión perfecta con el Padre, algo a lo que todos estamos llamados, para parecernos a él. Jesús no ponía su vista en las cosas de este mundo, sino en las de arriba. La gente veía las cosas con sus ojos, y Jesús las veía con su Espíritu.

Pablo también se esfuerza en que tengamos en primer lugar las cosas espirituales no las terrenales. Cuando consigues esto, no te hacen daño cuando te roban o te insultan, sino más bien piensas en el bienestar de tu atracador o tu ofensor. Esta es la Vida en el Espíritu de la que se habla en Romanos 8. No es una vida mística, apartada del mundo, es una Vida espiritual apartada de la maldad. Se trata de vivir pegado a Dios con el mejor de los pegamentos en tu mente, en tu alma, en toda tu vida. Es tener a Jesús como tu única prioridad. Es vivir siempre con Cristo, es volar por encima de las nubes y ver el sol radiante, es vivir infinitamente mejor, independientemente de tus circunstancias.

Esta vida es difícil de explicar. Mucho mejor es vivirla. El que la consigue es persona sabia, que ha conseguido la bendición de Dios.

Un guiño.

21/3/12

LA IMPORTANCIA DE LA FE



Dice Efesios 2:8: "Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe".
 
LA FE EMPIEZA SIENDO ALGO PEQUEÑO
Sabemos que la fe mueve montañas. Pero empieza siendo algo pequeño. La comparación del grano de mostaza no es casual. Si no te consideras un persona capaz de hacer grandes cosas por tus condiciones físicas, mentales o económicas, te felicito porque eres una persona perfecta para ser usada por Dios d una forma sobre natural. Ya sabes que la fe mueve montañas.

La fe no se hace pequeña con los problemas, sino que se multiplica. Dijo Pablo: "cuando soy débil soy fuerte, porque el poder de Dios se perfecciona en la debilidad."

Jesus enseña que la fe es pequeña. Empieza por algo pequeño. Ademas empieza en gente inesperada. Los que deberían tener fe no la tienen, y los que no están llamados a tener fe, son los que la tienen. Esto nos debe llenar de ilusión.

LA FE EMPIEZA SIENDO ALGO INMATERIAL
El mundo empezó de la nada, solo por la palabra de Dios. La fe también sale de la nada. Empieza siendo un pensamiento, una idea en la que nadie cree menos uno.

Dice Santiago que la fe se tiene que mostrar. ¿Por que? Porque empieza con algo inmaterial. Con algo que no se ve. La fe empieza por algo invisible. No hay datos para creer en lo que dice la fe. No hay datos.

LA FE EMPIEZA SIENDO ALGO POCO CREÍBLE
El mérito de la fe es que pocos lo creen. Es un sueño, una ilusión. Hubo alguien que dijo una vez: puedo hacer un artilugio que vaya a 100 km. por hora: El coche. Alguien dijo una vez que podía hacer volar un avión. Alguien dijo una vez que podía hacer un cohete e ir a la luna.
Y esto son cosas materiales. Las cosas del Señor son aún mayores. No dejes que las circunstancias apaguen tu fe. No dejes que otras personas te convenzan de que algo es posible.

Pero...

EL EVANGELIO DEPENDE DE LA FE
Con la fe se consiguen los talentos para conseguir las cosas. El hombre puede aprender cosas que pareciera imposible que aprenda. Con la fe se consiguen los lugares donde se reúnen las personas. Con la fe se consigue el dinero para llevar adelante la predicación del evangelio.

Es cuestión de vista, de visión. Para Dios es importante para qué quieres los recursos. Dios me ha dado una pequeña capacidad para conseguir recursos. Pero el mismo Espíritu que habita en mí es el je habita en ti. La cuestión es saber para qué quieres los recursos.

LA VIDA DE LAS PERSONAS DEPENDE DE LA FE
El que tiene fe tiene la vida, el que vive sin fe en el evangelio está perdido. El que tiene fe emprende cosas nuevas. El que no tiene fe no puede agradar a Dios.

Toda la vida del ser humano está apoyada en la fe. Lo determinante es en qué o en quién pones tu fe. Mas allá de lo que digas, tu fe se sabe por la cosa de lo que depende tu vida.
Hay una prueba sencilla para saber en qué o quién está puesta tu fe: Si te quitan algo y te destrozan la vida: ¿Un familiar? ¿Un hijo? ¿Una casa? ¿Una ciudad?

LA SALVACIÓN DEPENDE DE LA FE
Dice Efesios 2:8: "Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe". La gente de hoy quiere vivir el momento y no se preocupan de su salvación. Dice la Biblia que cuando muramos sabremos como fuimos conocidos. Nosotros no vemos el cielo, pero el cielo nos ve a nosotros. Nuestra salvación depende de nuestra fe.

Quieres vivir el mundo de la fe? ¿Quieres tener fe? El hombre pide fe a Dios y Dios la da. Pídele fe a Dios y Él te llenará.