22/1/12

Entender la Provisión de Dios


Marcos 8:14-21

Estamos en lo que se llama "la cuesta de Enero". Muchas de nuestras preocupaciones en la vida, la mayoría de nuestro esfuerzos, ansiedades y pruebas son para procurarnos nuestro sustento y para ahorrar. Pero necesitamos estar tranquilos y saber que nuestro sustento está asegurado, para poder preocuparnos de las cosas que verdaderamente importan, que son las relaciones con los demás, el amor, la fe, la esperanza, el ánimo y la misericordia.

Un texto de la Biblia que nos habla claramente de esto es Lucas 12:22-30: “22Dijo luego a sus discípulos: «Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. 23La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido. 24Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; que ni tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? 25¿Y quién de vosotros podrá, con angustiarse, añadir a su estatura un codo? 26Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os agustiáis por lo demás? 27»Considerad los lirios, cómo crecen: no trabajan ni hilan, pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. 28Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? 29Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud, 30porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo, pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de ellas”.

Dios sabe que tenemos necesidad de estas cosas. Mucha gente se esfuerza en conseguirse el pan y más que el pan. Pero nosotros sabemos que en todo, también en el pan, dependemos de Dios, y nos dice claramente que nos va a sustentar, y que no nos va a faltar para comer ni para vestir, por lo que no hay que estar preocupado por lo que pueda pasar.

Ya sé que es muy fácil decir esto. Lo dificil es pasar por un momento en que andamos justos de dinero y no nos llega para lo que nos gustaría. A algunos hay que decir que no os preocupeis, que estéis tranquilos, que el sustento nunca os va a faltary que aquí nadie se va a morir de hambre ni nada parecido. Lo que sí es cierto es que hay que saber administrarse, no tirar el dinero en cosas innecesarias, sino emplearlo en las cosas que agradan a Dios para nuestro sustento y el de los demás. A otras personas no hay que deciros que no os preocupeis, sino que “si os preocupáis es porque queréis, porque motivo no hay”. Sería mejor no preocuparse, pero uno a veces esconde en esa preocupación otro problema interior de la persona, y hasta que no se quiera dar cuenta, nadie le va a convencer de lo contrario. Asi que oro para que el Señor te de luz y te des cuenta de algunas cosas que no están bien dentro de ti mismo, para que estés en paz contigo mismo y en paz con Dios. Entonces se curarán los problemas con los demás.

No estamos aquí hoy para preocuparnos de la levadura de los fariseos como dice en la primera parte del texto. Simplemente dejamos claro que pedir hechos milagrosos a Dios como si fuera una atracción de circo, tal como hacían los fariseos o Herodes, no tiene sentido. Nos vamos a preocupar más bien de que entendamos la provisión de Dios, que es eterna y oportuna. Dios cumple sus promesas.

En Marcos 8:17, Jesús se da cuenta de que los discípulos se están preocupando por el pan, porque se les había olvidado cogerlo. Por lo último que se preocupa Jesús es por su propia comida. Sabeis que la Biblia dice: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Así que la Palabra de Dios es también imprescindible para que el hombre viva.

Justamente Jesús les está hablando de la Palabra de Dios. Les está diciendo a los discípulos que no vanalicen con el poder de Dios como hacían los fariseos, que pidan milagros solo cuando son necesarios. Y ellos se siguen preocupando por la hora de la comida. Recuerda que ocuparte de cosas inútiles, impide que te ocupes de las cosas importantes que es justamente la Palabra de Dios. Por eso hay que deshacerse de estas preocupaciones materiales.

 LA DEMOSTRACIÓN DE PODER DE JESÚS

Jesús ya les había demostrado que Dios puede proveer de todo lo necesario y aún más. Te voy a hacer una pregunta: ¿Para quién piensas que fue el pan que sobró cuando Jesús alimentó a los cinco mil? ¿Para los pobres? No. Los pobres y todos los que escuchaban ya habían comido… Te voy a dar una pista. ¿Cuántas cestas sobraron? Doce ¿Cuántos discípulos eran? Doce. Los que más se beneficiaron del milagro fueron los propios discípulos, y eso Jesús se lo pone de ejemplo de que no hay que preocuparse por ello porque el pan está asegurado.

Si haces memoria podrás ver en tu propia vida que Jesús ha hecho lo mismo en alguna ocasión de tu vida. Si haces memoria, y dejas de pensar sólo en los disgustos,  podrás comprobar cómo Dios te ha sostenido en algún momento de la vida y puede que tú ni siquiera te hayas dado cuenta.

Dios nos muestra su amor constantemente en las cosas del día a día y nosotros se lo atribuímos a otras cosas como a la casualidad, a la bondad de otras personas, o a lo que sea, y Dios se queda allí arriba en el cielo, cruzado de brazos y con un palmo de narices, cuando tú ni te enteras de que él y sólo él lo ha hecho posible. Espero que empieces ahora mismo en tu corazón a darle gracias a Dios por todas las ocasiones en que te ha sacado de un embrollo y tú ni siquiera te has dado cuenta.

 NUESTRA POCA FE

Creo que a nosotros nos pasa lo mismo que a los discípulos. Nos falta la fe. A pesar de las veces que Dios nos ha demostrado su provisión, aún seguimos con el miedo escénico de quedarnos sin nada. Nuestra fe, nuesta confianza, nuestro ánimo, las tres cosas, son tan escasas que parece que queramos que las cosas salgan mal en nuestra vida para cobrar el seguro. Ya sabeis que hay gente que simula desgracias para cobrar el seguro.  Pero aunque es cierto que nosotros estamos asegurados por la sangre de Cristo, no debemos cultivar ese escepticismos pesimista y cínico que arrasa con el amor y las relaciones verdaderas entre los hermanos. Nuestra esperanza, nuestra fe está puesta en el Ser más poderoso que pueda haber, en el que controla todas las cosas y sabe de nuestras necesidades con antelación. Nuestra fe no está puesta en cosas inseguras como el dinero, el hombre, la suerte. Nuestra fe está puesta en el único que controla todas las cosas, y así debemos tener nuestra actitud, de que las cosas que pasan, pasan porque el Señor lo permite y tiene un objetivo bueno para que pasemos por tal y cual cosa. Pero tenemos que estar confiados de que nada nos va a faltar.

Creo que Dios nos sigue diciendo: “? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? 18¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿No recordáis?”. Jesús se ha apoderado de nuestra vida y no nos va a soltar. No hay motivo para estar preocupados por el qué comeremos o qué beberemos. Dios ya sabe que tenemos necesidad de esto y provee de la solución con antelación aunque nosotros no lo sepamos, para que nuestra fe sea puesta a prueba para ver si es verdadera.

Todos nostros luchamos por nuestra fe. Todos tenemos que hacer el ejercicio de modular nuestra actitud, orar y pedir al Señor que nos aumente la fe. Que por encima del pan, lo importante es toda Palabra que sale de la boca de Dios. Y que eso es lo que nos va a dar la vida. Nos dará la salvación en este tiempo y ahora.

LA EXTENSIÓN DEL REINO DE DIOS

Eso es lo que tenemos que hacer nosotros: EXTENDER EL REINO DE DIOS. Eso es lo que nos debe caracterizar, en eso debemos pasar las horas, por eso podemos perder el sueño, en eso tenemos que gastar nuestro dinero, en extender el amor, la fe, la esperanza, el ánimo, eso es lo que Dios quiere de nosotros y ese el motivo por el que hemos nacido, para el cual hemos sido creados, para extender el Reino de Dios. Su voluntad se va a cumplir de todas formas y si hablasemos las piedras hablarían, pero yo quiero que las piedas sigan calladas en su sitio, porque yo quiero hablar a los demás la Palabra del Señor. ¿qué quieres hacer tú? ¿quieres que las piedras sigan calladas? El Señor va a cumplir su voluntad de una forma o de otra, su evangelio va a ser predicado de todas formas y todos tendrán la oportunidad de escuchar, la cuestión es si tú quieres tener el privilegio de hacerlo o tendrán que ser las piedras. Dios te ha elegido a ti, por eso estás aquí. Sin duda Dios quiere que seamos cada uno de nosotros con nuestras debilidades los que extendamos el Reino de Dios con todos nuestras fuerzas y nuestros recuros.

Dios nos llama aser útiles para su reino y extender su Palabra ¿qué vas a hacer tú? Dios nos está llamando a cumplir su Palabra y a seguirle sin dudarlo ¿qué vas a hacer tú? Tenemos por delante la misión de extender el Reino en nuestra ciudad y aún nos preocupamos por si la paella está fría. ¿No habrá cosas más importantes que si la paella está fría? Alégrate de que puedes comer paella y en otros sitios no pueden. No caigas en las vanalidades de este mundo y dejes a un lado lo que verdaderamente importa a Dios. Que nos preocupemos de cumplir su Palabra.

Oración: Padre te agradecemos tu Palabra que nos da vida. Te pedimos que nos des la fe y ordenes nuestras prioridades para recibir tu Palabra como primera prioridad en nuestra vida y comprendamos tu provisión segura para todos nosotros. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.

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