10/3/12

MINIMIZAR EL PECADO

Una vez conocí a un chico que claramente minimizaba el pecado. Tenía problemas en su vida pero aparentemente todo estaba bien. Derrochaba simpatía y buen trato. Entonces intuí que me estaba mintiendo y profundicé un poco en mis preguntas. Le pregunté: ¿Has pegado a tu mujer alguna vez?  Me dijo: "Alguna tortita". ¿Has sido infiel a tu mujer? Me dijo: "Poca cosa"... Y otras cosas. Entonces me di cuenta que estaba minimizando el pecado en su vida. El que minimiza el pecado es por que es culpable.

Dice Juan 161-4: "Estas cosas os he dicho para que no tengáis tropiezo. Os expulsarán de las sinagogas; pero viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que  así  rinde un servicio a Dios. Y harán estas cosas porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Pero os he dicho estas cosas para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os había hablado de ellas. Y no os dije estas cosas al principio, porque yo estaba con vosotros."

Hay gente que hace muy mal y, puede que sin querer, le hace el trabajo fácil al enemigo. Hemos leído que harán mucho mal a los hijos de Dios, y pensarán que que así le hacen un servicio a Dios.

Pero no os voy a hablar de ellos. Os voy a hablar de los que veis que esto ocurre y no hacéis nada.

Dice Santiago 4:17: "Aquel que sabe hacer el bien y no lo hace, le es pecado".

Hay gente que ve como alguien está haciendo mal delante de sus ojos y no hace nada ¿Por qué?


PORQUE NO LE AFECTA DIRECTAMENTE

A raíz de el acuerdo que obtuvo Carlos IV con Napoleón para dejar España en sus manos a cambio de tener rentas suficientes para toda la vida, se acuñó ese dicho de "Ande yo caliente, ríase la gente". Napoleón puso de Rey de España a su hermano, José Bonaparte, también llamado Pepe Botella.

Así no le importó mucho que España fuera francesa, lo que le importaba era él mismo. Mucha gente piensa que si una cosa a él no le afecta directamente no debe entremeterse.

Pero cuando uno hace daño a otro y tú lo ves, no te das cuenta de que tú serás el siguiente.

Corre un dicho por ahí que dice: "fueron a por los judíos, pero como yo no era judío no fui a defenderles. Fueron a por los gitanos, pero como yo no era gitano no fui a defenderles. Fueron a por los pobres, pero como yo no era pobre, no fui a defenderles. Después fueron a por mí, pero cuando quise pedir ayuda no había nadie para defenderme.
Que una cosa no te afecte directamente no quiere decir que ni te veas perjudicado. Si perteneces a una comunidad y esa comunidad se debilita, tú te debilitas.


POR AMISTAD

Hay gente que ve cómo otros están haciendo un gran daño pero no hacen nada por que son sus amigos. Por una supuesta amistad, permiten que sus amigos hagan todo el daño que quieran, y así se están convirtiendo en cómplices.

Un cómplice tiene exactamente la misma culpa que el que comete un crimen. En justicia se considera tan culpable al que comete un crimen como al cómplice necesario.

Dios tiene en cuenta estas cosas. Si se comete un crimen y miras para otro lado por que es tu amigo, te haces tan culpable como él. Esto significa el tu castigo será igual que el suyo, aunque piensas que tú no tienes nada que ver.

No tienes que hacer daño a tu amigo. Tienes que decirle que eso que hace no está bien. Eso es lo único que te disculpa del castigo. Aunque sea tu amigo, si le permites hacer lo que quiera, después hará lo que quiera contigo. Es cuestión de tiempo. No hay pecado que no haya de tener consecuencias. Siempre hay consecuencias. Es imposible librarse. Dios tiene todo apuntado. Si no aclaras tu posición eres igual de responsable que el malhechor. Al menos tienes que decirlo. Si te callas por que es tu amigo eres culpable igualmente y el castigo es el mismo.


POR MIEDO

Hay gente que da miedo, es verdad. Da apariencia de poder, te intimida, te agrede sólo con la cara que pone, o con sus palabras.

Pero tampoco va a servir de excusa. La fiera te comerá a ti también tarde o temprano.

De todas formas te digo que el miedo no siempre está fundado en hechos. A veces es solo una apariencia y debajo no hay nada, ni razón, ni valor. Pon a prueba a alguien y en seguida te darás cuenta que no es tan fiero como lo pintan y sobre todo: "Perro ladrador, poco mordedor".

Ninguna de estas tres causas justifican el hecho de no hacer nada cuando veas el mal delante de sus ojos. No te digo que vayas a hacer daño a alguien. La justicia no tienes que impartir tú. Te digo que si no lo denuncias eres igual que culpable y el castigo es igual para ti que para él.

El verdadero amigo no es el que  permite hacer cualquier cosa, sino el que sabe decirle lo correcto aunque no le guste. El buen padre no es el que le da a sus hijos todo lo que quieren, por que los malcriaría, el buen político no es que declara fiesta todos los días del año. El buen pastor no es el que se calla cuando estás haciendo algo mal, sino el que te atiza con la Palabra para salvarte del precipicio. ¿Te duele si te doy fuerte? Pues haz caso. No minimices el pecado tuyo ni el del otro. Por que los dos seréis culpables.


CONCLUSION

En el texto que hemos leído al principio se dice como habrá gente que echará a otros de la comunidad de creyentes, que es la sinagoga, y final también te echará a ti, porque al final se van todos y no queda nadie.

Yo te digo, que si no haces nada, Dios te castigará igual que a ellos. Como mínimo tienes que decir que a ti no te parece bien. No tienes que castigar a nadie. Sólo castiga Dios. Pero tienes que manifestar que no están haciendo bien, para no ser cómplice. Intentarán comprar tu silencio haciéndote un favor o de cualquier otra forma. Pero no debes dejarte engañar. Dios te pedirá cuentas. Tu familia está en juego.

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