28/4/12

3 PASOS PARA LA VICTORIA


Hoy en día se hace apología de la victoria por las películas que nos llegan de Hollywood. Pero, ¿Cuál es la verdadera victoria? ¿Tuvo Jesús una victoria en la cruz? Dice Juan 16:33: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" La verdadera victoria es cumplir el plan de Dios. ¿Como se consigue esto?

1. POR LA SUMISIÓN


Lo primero para obtener una victoria es estar sometido a Dios. Significa amar a Dios sobre todas las cosas. Con la sumisión se desata el poder de Dios. Dios se manifiesta si estamos unidos a Él. Dice Juan 15:5: "Yo soy la vid, vosotros las ramas de la vid. El que permanece en mí y yo en él este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer".
El fruto es amor, alegría y justicia en el Espíritu. Unido al Señor es que tendrás estas cosas. Para permanecer en Él tenemos que estar sometidos a Él  en Espíritu y Verdad. Se trata de someterse al Señor no de forma ritual, sino de corazón.

2. POR LA ADORACIÓN 


¿Quieres ser un verdadero adorador de Dios? Hay cristianos fariseos que adoran a Dios de palabra, pero su corazón está lejos de Dios. Son los primeros que deberían obedecer a Dios y lo único que hacen es lo que les apetece. Son cristianos de nombre, pero no de corazón. Sufren porque su vida se les ha ido de las manos y no disfrutan de las bendiciones de Dios.  Eso es porque han puesto primero su vida a la voluntad de Dios. Sus decisiones económicas, laborales, académicas y las pequeñas decisiones no las toman en función de la voluntad de Dios sino de su propia conveniencia. Estos atacan a los verdaderos adoradores, pero la debilidad de los cristianos fariseos es que los calmas con el dinero. Si el bolsillo les va bien, te dejan tranquilo. Dice Lucas 16:9: "Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas".
Ser un verdadero adorador es tomar la adoración como una prioridad, es adorar a Dios por encima de todas las cosas, es rendirse a Él a pesar de cualquier cosa. La adoración es el segundo paso para la victoria en la vida.

3. POR LA FE

 

Hay que tener en cuenta, que la victoria final se dará cuando estemos en los cielos. Cuando llegue el final de los tiempos los justos irán al cielo, y los malvados irán al lago de fuego y azufre. Así que no esperes una victoria en este mundo, sino una victoria en la eternidad. Dijo Jesús en Juan 18:36: "Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí".
Así que tienes que saber que nuestra victoria es la victoria final en los cielos, no en la tierra. Recuerda que Jesús no fue coronado rey por Israel, sino crucificado. Luego resucitó para los discípulos, y hasta 500 personas lo vieron resucitado, pero no todos. Puede parecer que pierdes un batalla en este mundo, pero es que la victoria final no nos espera en este mundo, sino en los cielos eternamente. Somos salvos por fe, y somos victoriosos por fe, porque nuestra victoria final está en la vida eterna.
Supuestamente Jesús perdió una batalla muriendo en una cruz, pero ganó la guerra espiritual porque muchos hemos llegado a conocerle porque no se aferró a sus privilegios, sino que murió en la cruz.
Voy a decirte una cosa y aquí viene el centro de lo que estoy diciendo: no temas sacrificar tu vida, tus estudios, tu trabajo, tu casa, tu dinero, tu profesión y tu familia por la obra de Dios, porque si miras por estas cosas no podrás ver la voluntad de Dios.  ¿Acaso no dice Mateo 10:37-39: "El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; 38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.  39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará"? Por eso te digo que el que pierda gana, y el que gana, pierde.

 CONCLUSIÓN


Yo quiero que tengas esta vida entregada que tuvo Jesús, esta vida que tuvieron los discípulos. Es la Vida eterna, es la vida en el Espíritu, es el camino correcto, es lo mejor que te puede pasar.
No intentes ganar, ni vengarte. Deja que los incrédulos se preocupen por estas cosas, pero tú no te preocupes por ellas. Preocúpate de lo verdaderamente importante que es hacer la voluntad de Dios. Los incrédulos se preocupan por su mantenimiento, por su dinero, por sus costumbres,... Pero los hijos de Dios nos preocupa os por seguirle a Él, por seguir su voluntad, por adorarle de corazón. No lo dudes, y decídete a seguir el Camino de la Salvación.

1 comentario:

  1. LAMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Y LUMBRERA A MI CAMINO MI SEÑOR Y SALVADOR

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