3/7/14

LA FE DE LOS FLOOD



"Si un grano de trigo no cae en tierra y muere, seguirá siendo un único grano. Pero si muere producirá fruto abundante" Juan 12:24

Hubo unos misioneros suecos que decidieron marcharse a África a compartir el evangelio. Tenían un hijo pequeño de cuatro años que se llevaron con ellos. Cuando llegaron allí la misión no fue tan bien como esperaban. Nadie se convertía cuando predicaban el evangelio. No tardaron en empezar a desmoralizarse. Las enfermedades hicieron su aparición. La cosa iba de mal en peor. Apenas tenían relación con nadie salvo con un un muchacho que se acercaba a su casa a venderles algunos alimentos.
La esposa del misionero Flood se quedó embarazada. En el parto falleció así que nuestro misionero no pudo más. Entregó a la niña recién nacida a unos misioneros americanos y se marchó a Suecia enfadado con Dios. Se volvió a casar y le dijo a su nueva mujer: "No quiero que menciones nunca el nombre de Dios, porque me ha quitado todo lo que tenía". El resto de su vida lo pasó emborrachándose, intentando olvidar.

Pero los misioneros americanos a los que se había entregado la niña volvieron a Estados Unidos. Allí la niña creció, llegó a estudiar en la Universidad y se casó con un pastor. Pasados los años la iglesia que pastoreaban les regaló un viaje a Europa. Fueron a una reunión de misioneros, conocieron a un pastor de África, responsable de una obra misionera en su país de origen. Cuál fue la sorpresa de la hija de los Flood cuando se enteró de que ese pastor era el niño que de pequeño vendía alimentos a los Flood, y llegó a conocer a Cristo por el testimonio de su madre, que falleció en África, y ella no llegó a conocer.

Con el tiempo, la hija de los Flood fue a Suecia a conocer a su padre biológico, el antiguo misionero Flood. Su hija a la que repudió le contó como su testimonio en África no había sido en vano, sino que miles y miles de personas habían creído en Jesucristo por el testimonio de aquel niño que les vendía alimentos. La muerte de la señora Flood no había sido en vano. El señor Flood se dio cuenta de su error y pidió perdón al Señor por desconfiar de Él. Dios le había usado y él no lo sabía. Al poco tiempo falleció feliz de conocer el feliz desenlace.

"Si un grano de trigo no cae en tierra y muere, seguirá siendo un único grano. Pero si muere producirá fruto abundante" Juan 12:24

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