28/7/14

LO ESCONDIDO DE DIOS

Hay cosas que el hombre natural no alcanza a saber. Hay cosas de la vida que sólo sabe Dios y son imposibles de conocer para el hombre. Es lo escondido de Dios.

Pero Dios desea que el hombre conozca ciertos asuntos concretos por alguna razón. En el pasado, Dios usó a los profetas del Antiguo Testamento para que el pueblo de Israel conociera su voluntad de bendición y no se alejara de Él. Quería avisarles del peligro de separarse de Él. Quería decirles que es más fácil creer que no creer en Él. Pero no le siguieron. No creyeron. Recibieron su castigo.

Dios usa a personas muy diversas para dar a conocer su voluntad a su pueblo. Y también usa a su pueblo para dar a conocer su voluntad al mundo. Pero el mundo no le sigue, no cree en Él.

Lo escondido de Dios está bien visible y evidente para unos pocos, pero escondido a los ojos de la mayoría. Un sentido de frustración y soledad navega por el alma del profeta que da a conocer su voluntad mientras no es escuchada. Este sentimiento lo sufrió el Señor Jesús, que tuvo que soportar la incredulidad de un pueblo que no veía lo que para Él era evidente. Jesús sufrió la soledad del liderazgo.

Lo escondido de Dios era evidente para Jesús. Y durante un tiempo sólo lo fue para Él. Incluso los discípulos dudaban de Él en muchas ocasiones. Sólo después de su glorificación es que se dieron cuenta de muchas cosas que les había dicho y no entendieron en su momento.

Pero Jesús no flaqueó en su misión. Sabía que un día lo entenderían. Es la confianza del liderazgo. Levantar proyectos que otros no entienden hasta que ya está a la vista. Eso es tener visión. Cuando otros no lo ven, el líder ve lo que otros no ven. Lo que Jesús veía se lo había mostrado el Padre, como dice en Juan 5:19: "el Hijo no puede hacer nada de sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre", y esa fue la fuente de su fortaleza que le llevó a llevar su visión hasta el duro pero triunfante final.

Si estás en una posición de liderazgo, lo más duro será lidiar con la soledad de la visión que está oculto para otros. Dios tiene un gran lugar especial en el cielo para aquellos con fe firme pelean la batalla de la fe para llevar a cabo los propósitos de Dios. Querido líder lector, persiste en la fe, lucha por la visión, abunda en amor para los que ahora no ven lo que tú ves, y no pierdas de vista aquello que Dios te ha dado a conocer.

Un abrazo.



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