29/7/14

UN TIEMPO A SOLAS

Dice Eclesiastés 4:9-12: "Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su trabajo. 10 Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del que está solo! Cuando caiga no habrá otro que lo levante. 11 También, si dos duermen juntos se calientan mutuamente, pero ¿cómo se calentará uno solo? 12 A uno que prevalece contra otro, dos lo resisten, pues cordón de tres dobleces no se rompe pronto."

Las relaciones de pareja son como un río por el que debe fluir la corriente del amor, y además en ambos sentidos. La llegada de los hijos, el trabajo u otras situaciones suele conllevar invertir tiempo en estos asuntos, y restárselo al tiempo que se dedican un cónyuge al otro.

He visto como muchas parejas dicen que es irremediable y en parte tienen razón. Yo también soy perosna, padre, trabajador, y tengo poco tiempo. Pero eso no significa que deba abandonar a mi mujer y que ya no pueda tener tiempo para ella. De forma periódica tenemos un tiempo sólo para nosotros en el que los niños ni nadie puede entrometerse.

Como cristianos debemos tener un tiempo a solas con el Padre, del que sacamos la fuente de poder para enfrentar la extensión del reino de Dios. Un tiempo a solas con nuestro cónyuge también es necesario para sacar adelante nuestro matrimonio. En esos momentos encontramos apoyo el uno en en otro. No hay que buscar excusas. Será en la forma y periodicidad que la propia pareja decida, pero un tiempo a solas es absolutamente imprescindible. No te lo pierdas.

Un saludo.

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