14/8/14

ESPERAR CON FE O SIN FE

Salmo 37:5: "Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará."

El otro día estaba esperando en una hamburguesería. Había poca gente, pero aun así el cajero tardaba mucho en venir. Me estaba poniendo nervioso de esperar en balde. Hacía calor, y me di cuenta de que estaba perdiendo la paciencia.
Entonces recordé las bondades de Dios y mi nerviosismo se convirtió en paz y alegría. A partir de entonces la espera en la hamburguesería fue un tiempo aprovechado, orando y fijándome en la gente que necesita a Dios.
Querido hermano, no es lo mismo esperar con Dios y sin Dios. Hay situaciones en la vida que requieren esperar por un tiempo, sea corto o sea largo. Pero lo importante es orar con fe. No hay nada como esperar en el Señor. La espera deja de ser tediosa y se convierte en algo fructífero, algo de lo que sale una cosa buena, algo enriquecedor, algo que Dios usa para extender su Reino.
La diferencia entre las dos esperas está en la fe, en esperar en el Señor, en confiar en Él, en permitir que Él obre en el tiempo de nuestra espera. Es más, en muchas ocasiones Dios utiliza nuestra espera para transformar nuestras vidas. El silencio en nuestras vidas puede ser el único momento en el que Dios nos pueda hablar. Para eso hay que entregar nuestra vida al Señor. No podemos dejar de entregar nuestras vidas a Dios para aumentar nuestra fe y convertir nuestro caminar en una montaña de bendiciones.




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