11/11/14

LA TRAMPA DE LA SECULARIZACIÓN

Se nos ha colado el argumento de que lo que no es religioso es secular. Nos dicen que lo que no es religioso es científico, y así, consecuentemente, el desarrollo científico y humano viene por la secularización de la sociedad. He oído decir a importantes filósofos que la fe y la existencia de Dios tiene que ver con la imaginación de las personas, el mundo irreal. 

La tiranía histórica del estado católico español ha contribuido a dar argumentos a los que defienden la secularización de la sociedad. La consecuencia de esta defensa de la secularización, es la exigencia de reducir los temas de la fe a lo privado, para después proclamar el gobierno de las mayorías. La trampa está puesta. Dicen que la fe debe mantenerse en la intimidad y lo material que sea público. Lo más gracioso es que los que defienden la secularización de la sociedad echan en cara a los cristianos los valores en los que ellos mismos no creen.

Yo no quiero que el estado sea católico, y está claro que como bautista defiendo la libertad de creencias y la separación de iglesia y estado. Bueno, ... no todos los bautistas lo defienden, al olor de subvenciones y ayudas de ayuntamientos, comunidades autónomas o del estado, lo admito, pero yo sí. Pero reducir mi fe a lo privado es una exigencia por la que no voy a pasar. Seré sal en la herida y luz a las naciones. Es la proclamación del evangelio en Mateo 5:13-16. Pedro y Juan dijeron ante el Concilio de Jerusalén: "no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído..." (Hechos 4:20), pues yo tampoco.

Dice Lucas 6:26: "¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!." Quiera Dios que los cristianos dejemos de ver el mundo como nuestra casa, y dejemos de intentar ser azúcar para convertirnos en sal. No caigamos en la trampa de la secularización, y proclamemos nuestra fe por todas partes.

Un abrazo.

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