22/7/15

EL SUFRIMIENTO ESTÁ SOBREVALORADO

Todo el mundo sufre. Hablo en términos genéricos. La creación sufre por culpa del pecado. Incluso Dios sufre cuando ve caer a sus hijos. A nadie la gusta el sufrimiento, y a mí tampoco. La gente tiene más miedo al sufrimiento que a la muerte. Sufrir es peor que morir, por eso mucha gente se suicida equivocadamente, intentando evitar el sufrimiento.

Hay que tener una cosa en cuenta. El sufrimiento vende. En nuestra sociedad post tecnológica, mostrar el sufrimiento de la gente es algo que hace ricos a muchos, y da trabajo a otros. Qué curioso que muchos se alimentan del sufrimiento de otros, y de mostrarlo a terceras personas. Libros, películas, documentales y noticias se venden por millones diariamente mostrando sufrimiento de diferentes clases. 

Una de las épocas de mi vida en las que he sufrido algo ha sido en el servicio militar, que yo no quería hacer, pero al que estaba obligado. Fue un sufrimiento en muchos sentidos. Vi a compañeros que quedaron afectados psicológicamente para el resto de sus vidas por culpa de novatadas, maniobras militares agotadoras, drogas y toda clase de vicios. En mi caso, perdí más de un año de estudios y tuve que hacer cosas inútiles (de hecho, al cabo de un tiempo, suprimieron el servicio militar obligatorio), que no quería hacer. ¿Qué queda de aquel sufrimiento? Nada. Ya casi ni me acuerdo. La verdad es que con el tiempo, pienso que no fue tanto, aunque en aquel entonces a mí sí me lo pareció. 

Todo el mundo sufre, pero con el tiempo se relativiza y en muchas ocasiones se justifica para conseguir algo que se desea. Los médicos estudian una dura y difícil carrera durante muchos años, pero dan por buenos esos años de noches sin dormir por las cosas que se aprenden y el título de doctor para poder ejercer. Para mí son un ejemplo. Si algo merece la pena, el sufrimiento o coste que se paga por ello lo damos por bien empleado. En la psicología del hombre se pueden obtener recursos para minimizar el sufrimiento, tanto físico como emocional, de un suceso difícil en la vida. En la medida y capacidad de cada uno hay que desmitificar el sufrimiento de una sociedad efímera y edonista que se echa en brazos del placer como objetivo y fin en sí mismo. Si algo debemos y queremos hacer, no nos echemos atrás por un coste del que ni siquiera nos acordaremos dentro de unos años. 

Un abrazo. 



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